viernes, 2 de agosto de 2013

CAIDA DEL IMPERIO ROMANO DE OCCIDENTE

El genio político, jurídico y militar de los romanos no era indestructible. Gobernar un imperio de tan enormes dimensiones requería de un gran esfuerzo y de dotes de estadista. No todos los emperadores romanos reunieron esas condiciones.
ÚLTIMOS EMPERADORES: mientras el emperador Constantino  gobernó entre los años 312 y  324 en la zona oeste del imperio, Licinio lo hacía en el Oriente. A la muerte de Licinio durante una campaña militar se reunificó otra vez el mando imperial en manos de Constantino. La tendencia hacia un gobierno monárquico, donde se enaltecía la figura del emperador en una corte rodeada de lujos que ya había comenzado durante el mandato de Diocleciano, se acrecentó. Constantino era la cabeza de una amplia burocracia aristocrática. La sede del gobierno imperial se estableció en una ciudad nueva, enclavada en la antigua colonia griega de Bizancio, que llamó Constantinopla, y que fue fundada en el año 330.
En el año 313, tomando conciencia de la importancia que tendría sumar los adeptos a su gobierno a los cristianos, cuyo número crecía considerablemente, decretó con respecto a ellos El Edicto de Milán (313) que permitía la tolerancia religiosa. Esa fue la religión que Constantino adoptó en su lecho de muerte, al ser bautizado.
En el año 335 dividió en Imperio, para luego de su muerte, entre sus tres hijos, Constante, Constancio II y Constantino II en el año 353, se reunificó nuevamente la autoridad imperial. Estos gobiernos fueron sumamente débiles y el imperio no lograba hallar su unidad. En el año 379, surgió un líder fuerte, el emperador Teodosio que fue apodado El Grande, quién adoptó el cristianismo como religión oficial del imperio romano. Fue un gobernante hábil y eficiente con fuerza de carácter y rigidez de criterio.
LA RELACIÓN CON LOS BÁRBAROS: en el año 382, Teodosio venció a los visigodos, pueblo de agricultores que avanzaron sobre Roma presionados por los hunos, buscando un lugar seguro donde radicarse. Luego de derrotarlos, Teodosio, llegó a un acuerdo con el rey Atanarico, por el cual se les permitió instalarse en Mecia, siendo considerados federados del imperio. Se convirtieron así en un pueblo aliado de Roma y custodio de la frontera.
Es importante señalar es este período, la influencia de Estilicón, que era hijo de un vándalo (pueblo bárbaro, denominación dada por los romanos a los extranjeros) y de una romana. Fue miembro destacado del ejército romano y muy reconocido por Teodosio I. contrajo enlace con la hija adoptiva y sobrina de Teodosio, de nombre Flavia Serena. En la batalla de Frígido (año 394) contra Flavius Eugenius, un usurpador que se levantó contra Teodosio, a efectos de reinstalar el paganismo, Estilicón demostró su valor, ayudado por Alarico, rey visigodo.
Cunado Teodosio falleció, en el año 395, en Milán, nuevamente se produjo la división del imperio entre sus hijos. Arcadio, de sólo 18 años, tomó el mando en Oriente, con capital en Constantinopla y Honorio, aún más pequeño que su hermano, en Occidente, con capital en Milán, siendo su regente, Estilicón. Éste último sector del imperio será el primero en sucumbir, tal vez por estar en poder en manos de regentes que gobernaban en nombre de soberanos demasiados jóvenes.
Muerto Teodosio, Alarico desconfió de que los sucesores del emperador siguieran respetando el acuerdo.
En el año 395, Estilicón se enfrentó a las fuerzas del rey visigodo Alarico que presionado por los hunos pretendía penetrar en el imperio por Tracia al sureste europeo. En el año 397, Estilicón derrotó a Alarico en Macedonia, triunfos que se repitieron en Pollentia (402) y Verona al año siguiente. También luchó contra los vándalos, a pesar de ser él mismo descendiente de ese pueblo, y contra otras poblaciones extranjeras. En el 405 derrotó  a los suevos.
En el año 406, el jefe godo Radagaiso atacó Roma, pero Estilicón logró derrotarlo, muriendo Radagaiso decapitado. Sin embargo, ese año la Galia fue invadida por los alanos, suevos, y vándalos que lograron atravesar el Rhin.
Sin embargo, en varias oportunidades, Estilicón requirió la ayuda del rey Alarico, que presentó exigencias al Senado para cobrarse sus favores. Al ser rechazadas sus pretensiones, invadió Italia en el año 408, lo que motivó que Estilicón fuera visto con desconfianza. Finalmente Estilicón fue ejecutado en agosto del año 408.
Los alanos, suevos y vándalos que habían logrado atravesar el Rhin en el año 406, hacia el 409, se dirigieron a través de los Pirineos. En poco tiempo, los invasores formaron reinos que ocuparon las mejores tierras. Mientras tanto, los sajones invadían Britania.
La muerte de Estilicón fue seguida por tres asaltos a la ciudad de Roma, queno resistió y finalmente en agosto del año 410, fue tomada y saqueada por Alarico.
Luego del saqueo de Roma, Alarico tomó rumbo al sur para conseguir un paso hacia África, hallando la muerte al sur de Italia. Ataúlfo, su sucesor marchó con us hombres de Italia hacia la Galia. Allí, colocando a un emperador romano, como figura meramente simbólica, los godos se instalaron en el año 414, con capital en Narbona. Ataúlfo tomó por esposa a la hija de Teodosio, Gala Placidia, que permanecía prisionera desde el saqueo de Roma. Trasladando a Hispania, Ataúlfo fue asesinado.
En el año 418, se llegó un acuerdo con Roma, por el cual se les concedió un territorio ubicado entre los ríos Loira y Garona, en el suroeste de la Galia.
En el año 420, los hunos se instalaron en las llanuras de Hungría, amenazando la comunicación entre oriente y occidente, llegándose a acuerdos que incluyeron el pago de subsidios.
Por su parte, Honorio, falleció en el año 423 luego de un gobierno nefasto e intrascendente, donde sufrió la ocupación de Italia por Alarico, siendo sucedido por Valentiano III, que a su vez contaba con cuatro años de edad y era nieto de Teodosio, e hijo de Gala Placidia, que a su vez era fruto de la unión entre Teodosio y Gala, hija de Valentiniano I. o sea, que ante la existencia de tan jóvenes soberanos el poder estaba a cargo de ministros. Mientras tanto, los visigodos se incorporaron como fuerza militar poniéndose al servicio del Imperio.
Esta circunstancia fue aprovechada por los pueblos bárbaros para tratar de apoderarse del imperio.
En el año 429, los vándalos se trasladaron de Hispania hacia África, llegando hasta el este de Cartago. Las campañas militares de Hispania contra los suevos y vándalos incluyeron a los visigodos. Éstos se establecieron en el suroeste de la Galia para contener a los bacaudos.
En el año 435, los vándalos siguieron avanzando por África, apoderándose del oriente de Mauritania y luego de Numidia. Finalmente, Genserico tomó posesión de Cartago.
En el año 441, estalló la guerra contra los hunos, que como se dijo, se habían ubicado al norte del Danubio. Los hunos resultaron victoriosos, apoderándose de Margus, Naissus, Sirmium y Filipópolis. Por suerte a organización política de los hunos es muy débil. En el año 451, el rey de los hunos, Atila, llegó a un acuerdo con Constantinopla y tomó rumbo hacia el oeste.
Ese año se produjo la invasión de Atila jefe de los hunos, pero las fuerzas de Valentiniano III, al mando del general Aecio, ayudado por visigodos y burgundios, los derrotaron en los campos Cataláunicos. Con esto se logró retirar a Atila de la Galia pero se dirigió a Aquileya, Ticinum y Milán ciudades que tomó y saqueó. Fue recién con la muerte de Atila, en el año 453, que los hunos perdieron su poder.
En el año 455 los vándalos saquearon Roma, dirigidos por Genserico, quién estaba al mando de una flota poderosa, que pronto aumentó su influencia y poderío.
En el año 453 fue Antemio, que murió asesinado y Olibrio, un senador occidental exiliado en Constantinopla, que falleció pocos meses más tarde. Le continuó Glicerio, luego Nepote, que fue desposeído por el general Orestes, que puso en el poder a su hijo Rómulo.
Pero la suerte del Imperio ya estaba sellada. Durante el mandato de Rómulo Augústulo, último emperador de occidente, las fuerzas bárbaras, al mando de Odoacro lograron deponerlo. Italia pasó a ser controlada por reyes bárbaros cuya corte se estableció en Ravena.

CAUSAS Y CONSECUENCIAS

Voltaire fue uno de los que trataron de explicar el fenómeno de la caída de Roma, pero encontró una solución simple, considerándolo como un ciclo evolutivo donde todo debe terminar, al igual que lo que ocurre con cualquier organismo vivo.
Otros sostienen que fue la decadencia moral lo que llevó a Roma a su extinción, pero los que opinan lo contrario, sostienen que de ser así, el imperio ni siquiera debió existir ya que durante fines de la República se produjeron los mayores colapsos éticos.
Según Gibbon el derrumbe se produjo por la mano férrea con que se gobernó, necesaria para un extenso territorio, pero que quitó libertades a los habitantes, que ya sentían como patria a su tierra romana. Además los militares se habían acostumbrado a largos períodos de paz, durante el siglo II, los cuales fueron perdiendo su valor y espíritu combativo.
Otros culpan al cristianismo de derivar el pensamiento hacia las cuestiones espirituales y alejar a los ciudadanos de la conciencia cívica.
 Sin embargo, ninguna de estas explicaciones sirven para sostener cómo el imperio de Oriente siguió su existencia.
La explicación que parece ser la más acertada es la necesidad en que se vio la Roma Occidental de reforzar sus ejércitos con fuerzas extranjeras, o sea, aceptar a los godos como federados, desdibujándose la identificación de fuerzas aliadas y enemigas. Los miembros  de la clase senatorial, se negaron a entregar para el servicio del ejército a los hombres que trabajaban para ellos, prefiriendo compensar con dinero su aporte al ejército. Con ese dinero se reclutaron soldados bárbaros y se pagaron los subsidios por la ayuda de Alarico, que acrecentaba su poder. Esto diferenció a Oriente de Occidente ya que el primero nunca dependió de los godos, para luchar contra sus enemigos externos.
En el período de las invasiones, se destruyeron puentes, se abandonaron y devastaron poblados y reinó la inseguridad. Pero una vez establecidos los reinos bárbaros, cada uno tomó  características peculiares en muchos casos respetando las costumbres y leyes romanas. La trascendencia de este hecho fue tanta significancia que fue tomado en cuenta para el nacimiento de una nueva etapa histórica: La Edad Media.

CAUSAS DE LA CAÍDA DEL IMPERIO ROMANO

Cuando Octavio Augusto recibió el título de Imperator Caesar nada parecía amenazar el poder  de Roma. Nada quedaba fuera de las fronteras más que pueblos salvajes que sentían más miedo del que provocaban. Cinco siglos tardarían los ostrogodos, uno de esos pueblos salvajes en derrocar al último emperador de occidente. El Imperio Romano de Oriente reconvertido en Imperio Bizantino sobrevivirá todavía mil años más. Cinco siglos no es poco a la hora de mantener en pie un imperio. Y eso es precisamente lo que resulta tan misterioso de la caída de Roma. Es fácil de entender un rápido derrumbamiento, ya sea fruto de una superioridad militar o demasiadas luchas internas, pero ¿ qué clase de fuerzas pueden ser tan lentas y a la vez poderosas como para desmembrar tan poderoso gigante en un plazo de cinco siglos?
Este misterio lleva ocupando las discusiones entre historiadores prácticamente desde entonces. Y muchas teorías han pretendido explicarlo, seguramente muchas de ellas tienen algo de razón. Algunas de ellas son:
1.    INVASIONES BÁRBARAS: es evidente que la causa de la caída de Roma fue la invasión de distintos pueblos germanos. También es evidente que la presión militar que ejercieron estos aceleraron y agravaron la decadencia romana. Pero ¿hasta qué punto los bárbaros provocaron la crisis y hasta que punto, simplemente se aprovecharon de ella? Al fin y al cabo, los ejércitos que cruzaron el Rhin a partir del siglo III eran inferiores en número a los que Roma ya había ya había destruido en siglos anteriores. ¿Qué fue lo que provocó que Roma perdiera su capacidad de defenderse? Se especula que los visigodos que invadieron la Península Ibérica en el siglo IV, eran contando a mujeres, ancianos y niños, cerca de 200.000 personas. Entonces la Península debía estar habitada por cerca de 8.000.000 de hispano-romanos. No es entendible el triunfo visigodo sin contar con la pasividad de amplias partes de la población, algo que resultaría impensable en el siglo I.¿Qué pudo pasar entre siglo?
2.    ENFERMEDADES: entre el 251 y el 266 se produce la primera gran epidemia conocida capaz de afectar a todo el ámbito mediterráneo. Es la conocida como peste de Cipriano. Brotes de distintas enfermedades seguirán reproduciéndose periódicamente hasta cerca del siglo VIII. No sabemos exactamente que enfermedad provocó la peste de Cipriano, diremos que no está relacionada con la famosa peste negra de 1348. Lo más probable parece ser que fuera una enfermedad de origen asiático que alcanzaría Europa en esta fecha. Pero, ¿fue simplemente la fatalidad la que provocó la epidemia? Generalmente las enfermedades se ceban en los cuerpos débiles y se extienden rápidamente entre poblaciones desnutridas. Históricamente, las grandes epidemias suelen producirse en tiempos de hambre (1348, 1919), el Imperio Romano lleva cincuenta años sumido en luchas internas y los cronistas contemporáneos nos hablan del hambre y la desesperación que se extiende por todo el imperio.
3.    DEGERACIÓN DE LA MORALIDAD: es tradición en todo tiempo y lugar que existan gentes que nos hable de la gran moralidad de nuestros antepasados y de como dichos valores se han perdido. Así ocurría en el siglo III y en s I y curiosamente, en el siglo I a. C. y en el II a. C. aquellos que hoy hablan de decadencia moral se han encontrado gustosos  con los que hablaban de decadencia moral en tiempos romanos y defienden con entusiasmo que esa fue la principal causa de la caída  del Imperio Romano, pero ¿efectivamente existió tal decadencia moral? Y de existir, ¿ es esta suficiente para causar la caída del Imperio Romano? La obra más importante en la que se basa esta teoría es la Historia de los Doce –césares de Suetonio. Libro popularizado por ser en la que se basa la maravillosa serie Yo Claudio. Suetonio nos describe un ambiente imperial corrupto y degenerado, repleto de violencia y lascivia, pero difícil de creer. Suetonio pertenece a una familia senatorial muy  perjudicada por la llegada del Imperio, y eso puede explicar su aversión hacia los emperadores y sus constantes elogios a la virtud republicana. En cualquier caso supongamos que es cierto todo lo que dice, ¿provocó tanta inmoralidad la caída del Imperio Romano? En realidad los primeros emperadores no resultaron tan malos. Livia podría ser una mala pécora, pero organizó un sistema fiscal increíblemente sofisticado y eficaz para su tiempo. Tiberio quizás fuera un pervertido, pero dejó las arcas repletas. Calígula puede que estuviera chiflado, pero reactivó la economía del Imperio fomentando el comercio. Claudio a lo mejor era muy  tonto, pero sólo fue uno de los mejores emperadores de la historia de Roma, sino que además conquistó Britania, empresa en la que habían fracasado Calígula y el mismísimo César. A pesar de tanta inmoralidad que Suetonio le atribuye a los primeros emperadores, el Imperio Romano no sólo entró en decadencia sino que no alcanzaría su cenit hasta un siglo después. Es probable que la marchas de un Imperio no tenga nada que ver con el número de personas con las que se acueste su líder.
4.    INESTABILIDAD POLÍTICA: en sus cinco siglos de historia, las guerras civiles y los intentos sucesionistas que sufrió el Imperio fueron innumerables. De hecho, ya lo fueron antes de su formación. El primer emperador, Octavio Augusto, dio fin a una larga serie de guerras civiles. Guerras que volvieron a iniciarse tras la muerte del emperador Neron. Tanto conflicto es muy negativo para la economía de un estado, es evidente. Pero el Imperio había podido resistir muchas de ellas y de hecho se siguió fortaleciendo después. Es innegable que la inestabilidad política sin duda agravó la crisis, pero ¿la provocó?
5.    CAMBIO CLIMÁTICO: resulta tentadora esta hipótesis por los tiempos que corremos pero desgraciadamente no parece demasiado sólida. Durante el siglo I, el clima era más lluvioso en Hispania y el Sahara era una pradera que, aunque seca y cálida, un asno podía atravesarla de norte a sur sin morir de sed. El norte de África tenía una importante producción de cereales, siendo por ello las regiones actuales de Marruecos, Argelia y Túnez algunas de las más importantes del Imperio. Esta teoría pondría en relación el final de la riqueza africana con toda la decadencia del occidente. Sin embargo, no parece que haya sido así. Es posible que las cosechas africanas fueran menos importantes en el siglo V que en el  I pero todavía seguían siendo lo suficiente como para que fueran consideradas como de gran riqueza cuando los vándalos las saquearon.
6.    DESINTERÉS: los ciudadanos del Imperio, antaño orgullosos de su  patria, lentamente fueron volviéndole la espalda. Los poderosos abandonaban las ciudades, para no pagar impuestos. Los jóvenes no se hacían voluntarios del ejército. Los filósofos volvieron cada vez más su intelecto hacia lo metafísico olvidando la política. La propia Roma acabó convirtiéndose en una pequeña ciudad de provincias descolgándose de la lista de grandes metrópolis. Sin duda, tanto desánimo tuvo consecuencias desastrosas, reduciendo gravemente las finanzas imperiales y destruyendo la base de su ejército, que tuvo que depender cada vez más de los mercenarios bárbaros. Pero al igual que en varios ejemplos anteriores, ¿el desinterés surge de la crisis o provoca la crisis? En tiempos convulsos en los que parece que todo va a ir a peor y es imposible que mejore, es natural que las personas busquen evasiones. Pero algo tiene que provocar tal sensación de desesperación.
7.    CRISTIANISMO: muchas veces se ha hablado de la posible relación entre en ascenso del cristianismo y la progresiva decadencia del Imperio. Es evidente que la cronología coincide bastante aproximadamente. El cristianismo era en sus orígenes un movimiento de carácter revolucionario. Tenía exigencias como: el fin de la adoración al Emperador, la liberación de todos los esclavos, el final de las grandes propiedades, el pacifismo radical y la igualación  fr todos los hombres como hermanos, ciudadanos o no, bárbaros o civilizados. Parecería una grave amenaza al imperialismo romano, no sorprende que este lo persiguiera. Y sin embargo, lentamente abandonó toda pretensión revolucionaria. Cuando el Cristianismo era religión, pretendía que el Emperador era elegido por Dios en la Tierra; los esclavos no sólo no tenían porque ser liberados sino que incluso los clérigos tenían bastante de ellos; las grandes propiedades eran respetadas ya que los pobres debían buscar su premio en la otra vida, el pacifismo se mantuvo en la forma pero no en el fondo y los no cristianos eran infieles con menos derechos. La religión del amor inició sus primeros siglos de existencia persiguiendo violentamente a judíos, herejes y paganos, superando sus persecuciones en número y crueldad a las que el Cristianismo había sufrido anteriormente. El Imperio fracasó en crear una unidad religiosa basada en la adoración del Emperador, pero consiguió con creces eses mismo objetivo basándose en el Cristianismo. Lejos de ser un elemento disgregador el Cristianismo fue uno de los bastiones a los que el Imperio se aferró especialmente en su último siglo de existencia. Los bárbaros germanos tuvieron que cristianizarse para poder dominarlo. Así que el crecimiento del Cristianismo  mientras el imperio decaía hay que entenderlo más bien como una consecuencia de la cada vez mayor dependencia que el Imperio tenía de él.
8.    AGUA DE PLOMO: existe la teoría de que, como los romanos usaban muchas veces plomo en sus cañerías, fueron envenenándose con él, siendo cada generación de romanos más tonta que la anterior.
9.    ESCASEZ DE ORO: existe una curiosa constante en la historia europea hasta la invasión de América, y es la constante pérdida de oro.  Principalmente perdido en el comercio con oriente. Los productos que llegaban de Asia eran generalmente ligeros y caros: especies, seda, porcelana, en cambio los que podía exportar Europa eran baratos y pesados: madera, pieles, evidentemente, no era práctico para un mercader venir con una carreta y volver con veinte, así que el pago sólo podía hacerse en metales preciosos.
10. CRISIS DEL MODELO DE PRODUCCIÓN ESCLAVISTA: una hipótesis tradicional y muy extendida es la de considerar que Roma debe su decadencia a la crisis de su modelo de producción esclavista. Roma dejó de expandirse, y por lo tanto, los esclavos dejaron de afluir al Imperio, encareciéndose y reduciendo la productividad del sistema esclavistas en el que se basaba la economía del Imperio.  A favor de esta teoría encontramos las sucesivas leyes intentando limitar la emancipación de esclavos y la seria preocupación que muchos políticos romanos parecieron tener por su número cada vez más corto. Junto a la evidente reducción de la importancia de los esclavos con el paso de los siglos.
11. LLEGADA DEL FEUDALISMO: tradicionalmente se ha considerado que le Feudalismo fue una importación de los germanos que extrapolarían sus ancestrales relaciones de dependencia mutua a toda la sociedad. Algunos como Marvin Harris, han llegado a decir que el Feudalismo habría sido la organización celta preromana, con las lógicas modificaciones provocadas por siglos de romanización. Se obvia lo  más sencillo de todo, y son las evidentes raíces del Feudalismo en la Antigua Roma. Ya desde la República y desde donde tengo noticias, los romanos se unían entre sí en rangos de clientela. El señor (dominus), generalmente una persona poderosa, daba su protección jurídica y política y a veces, incluso, militar. Esta estructura creció en importancia en el Imperio, y parece evidente sus similitudes con las posteriores relaciones de vasallaje. el gaditano Columella, probablemente el más importante economista del esclavismo, advertía ya en el siglo I a. C. que el trabajo de un hombre libre era mucho más eficaz que el de un hombre esclavo. Tal observación ha sido confirmada por modernos estudios sobre el esclavismo en el sur de los Estados Unidos durante el siglo XIX. Un hombre esclavo trabajará con mayor rapidez siempre y cuando tenga el látigo encima, no cuidará su material de trabajo y en general se mostrará depresiva y desmotivado.


LAS INVASIONES Y LA SOCIEDAD OCCIDENTAL


Invasiones bárbaras, invasiones germánicas, época de las invasiones o periodo de las grandes migraciones, son distintas denominaciones historiográficas para el periodo histórico caracterizado por las migraciones masivas de los pueblos denominados bárbaros por el Imperio romano, que llegaron a invadir grandes extensiones del Imperio, ocupándolos violentamente; siendo la cauda directa de la caída del Imperio Romano de Occidente. Se desarrolló aproximadamente entre el siglo III y afectó a la práctica totalidad de Europa y la cuenca del Mediterráneo, marcando la transición entre la Edad Antigua y la Edad Media que se conoce con el nombre de Antigüedad tardía.
Suele hablarse de varias fases en esas invasiones, correspondiendo el protagonismo de las primeras a los pueblos germánicos, mientras que las últimas corresponden a los vikingos y los magiares, así como a los árabes, protagonistas de la invasión musulmana del siglo VII y VIII, que incorporó a su civilización la ribera sur del Mediterráneo.
Todos los pueblos de la Antigüedad miraron con desdén a sus vecinos. Los clásicos dieron el nombre de bárbaros a todos los extranjeros de las regiones fronterizas con el Imperio Romano, y con los que lucharon, si bien se limita la consideración a los que, ocupando en Europa las regiones al Norte del imperio, invadieron éste, apoderándose de su parte occidental. Estos pueblos formaban tres grupos.
Ø  El de la cultura turco-Mongola: como los ávaros y hunos.
Ø  El de la cultura eslava: como los vendas, en lo que hoy es Polonia; los sármatas entre el Danubio y el Tisza, y los alanos, a orillas del mar Negro.
Ø  El de la cultura germánica: como los godos, francos, vándalos, burgundios y otros.

Durante la decadencia del imperio romano, fueron muchos los pueblos bárbaros que, aprovechando las disidencias internas, se aproximaron a sus fronteras y se establecieron en ellas, presionado en forma permanente para entrar. Los bárbaros lograron penetrar lentamente entre los siglos I y IV, y establecerse en el interior, hasta que, finalmente, empujados por otros pueblos, lo hicieron en forma violenta.
Los germanos eran indoeuropeos, como los griegos y latinos. En ellos las aficiones guerreras se muestran en grado sumo, el trabajo se consideraba menos digno. Había hombres privilegiados, nobles y plebeyos, existiendo también la esclavitud, aunque lo general era la monogamia, la poligamia aparece admintida entre los nobles.
Entre los pueblos germanos invasores encontramos a los godos, divididos en visigodos en Occidente y los ostrogodos en Oriente. Los francos, los suevos, los burgundios, los anglos, los sajones y los jutos, los vándalos, los frisones, los alanos (iranios) y los alamanes constituían el resto de los pueblos.
·         Los vándalos arrasaron las Galias, pasaron por Hispania, se dirigieron al norte de Africa, conquistaron Cartago, y desde su puerto se dedicaron a la piratería., asolando el Mediterráneo.
·         Los ostrogodos detentaron el poder con la asunción de Teodorico, que mató a Odoscro. Los visigodos debieron retirarse de Italia, dirigiéndose al oeste, a la Galia, estableciendo su gobierno en el sur de la región y en casi toda Hispania.
·         Los francos se ubicaron en el norte de las Galias, adoptando la fe católica tradicional, convirtiéndose en los defensores del catolicismo.
·         Los sajones aliados con los anglos y los jutos, se instalaron en Britania, con costumbres muy diferentes a las romanas.
Salvo estos casos aislados, la mayoría eran respetuosas de la cultura romana, y fusionaron las costumbres romanas con las propias. La aristocracia germana comenzó a utilizar como idioma el latín, que luego modificado dio lugar a las lenguas romances.
RELIGIÓN: la religión, que hubiera podido ser un elemento conflictivo en la relación de los invasores con los pueblos autóctonos, se transformó en un factor de unidad al aceptar la mayoría de los reyes la religión católica.
Los visigodos abandonaron el arrianismo, religión cristiana no reconocida por la iglesia Católica, para aceptar esta última en el siglo VI, en Hispania, bajo el reinado de Recaredo. Los francos rechazaron el paganismo a fines del siglo V, durante el reinado de Clodoveo I. Así la iglesia católica lejos de debilitarse cobró un inmenso poder.
LA SOCIEDAD: se adoptó la ley escrita, según la modalidad romana, ya que ellos se regína por el derecho consetudinario. Los germanos aceptaron el sistema de la personalidad de la ley, por la cual cada uno debía ser juzgado por sus propias leyes. Los romanos, carecían de normas, ya que Roma ya no existía, y por eso, tuvieron que redactarse las que los regirían en lo sucesivo.
Teodorico, rey de los ostrogodos, redactó la primera colección de leyes en el año 500, conocida como el Edicto de Teodorico, para godos y romanos, siendo una excepción al referido principio de personalidad de las leyes. Estaba compuesta de 154 artículos basados en resúmenes de fuentes romanas.
LOS HUNOS: los hunos eran un pueblo nómada procedente de la zona de Mongolia en Asia Central, que empezó a emigrar al oeste en el siglo III, probablemente a causa de cambios climáticos. El líder de esta confederación en su máximo apogeo fue Atila. Probablemente un guerrero ligado a la nobleza de origen Túrquico.
Los caballos tenían una gran importancia para este pueblo, habituado a combatir montados, utilizando como armamento lanzas y arcos. Emigraron con sus familias y grandes rebaños de caballos y otros animales domésticos en busca de nuevas tierras de pastos donde instalarse. Por su destreza y disciplina militar, nadie fue capaz de detenerlos y desplazaron a todos los que encontraron a su paso. Provocaron así una oleada de migraci0nes, ya que los pueblos huína antes de que llegaran, para no enfrentarse con ellos.
ATILA: nacido hacia el 406 y muerto en el 453 fue el último y más poderoso rey de los hunos. Gobernó el mayor imperio de su tiempo desde el 434 hasta su muerte. Sus posesiones se extendían desde Europa Central hasta el Mar Negro, y desde el Danubio hasta el Mar Báltico.
Durante su reinado fue uno de los más acérrimos enemigos e los Imperios romanos de Oriente y Occidente. Invadió dos veces los Balcanes, tomó la ciudad de Roma y llegó a sitiar Constantinopla en la segunda de las ocasiones. Logró hacer huir añ emperador Valentiniano III de su capital, Rávena, en el 452. Marchó a través de Francia hasta llegar incluso a Orleans, la que saqueó, antes de le obligaran a retroceder  en la batalla de los Campos Cataláunicos ( Chalons-sur-Marne)
Aunque se imperio murió con él y no dejó ninguna herencia destacada, se convirtió en una figura legendaria de la historia de Europa.
Entre los años 235 y 285 Roma estuvo sumida en un periodo de anarquía y guerras civiles. Esto debilitó las fronteras, y los germanos, en busvca de nuevas tierras, se desplazaron hasta la frontera norte del imperio. Los emperadores de la época permitieron el ingreso de los germanos bajo dos condiciones: debían actuar como colonos y trabajar las tierras, además de ejercer como vigilantes de frontera. Sin embargo, esta pacificidad se acabó cuando Atila, el rey de los hunos, comenzó a hostigar a los germanos, que habían invadido el Imperio. Luego de la retirada de los hunos, las tribus bárbaras se establecieron en el interior del Imperio: los francos y burgundios tomaron la Galia, los suevos, vándalos y visigodods se asentaron en Hispania. Los hérulos tomaron la Península Itálica tras derrotar y destituir al último emperador romano, Rómulo augusto. Posteriormente, los hérulos se enfrentarían a los ostrogodos, saliendo estos últimos victoriosos y tomando el control de toda la Península Itálica. Cabe destacar que si bien los germanos no eran muy desarrollados culturalmente, asimilaron muchas de las costumbres romanas, formando así la cultura europea que originó la actual cultura occidental.
Después de los siglos dorados del Imperio romano, comenzó un deterioro en las instituciones  del Imperio, particularmente la del propio Emperador. Fue así como tras las malas administraciones de la Dinastía de los Severos, en particular la de Heliogábalo, y tras la muerte del último de ellos, Alejandro Severo, el  Imperio cayó en un estado de ingobernabilidad al cual se le denomina crisis del siglo III.
Entre el 238 y 285 pasaron 19 emperadores, los cuales incapaces de tomar las riendas del gobierno y actuar de manera concorde con el Senado, terminaron pos situar a Roma en una verdadera crisis institucional. Durante este mismo período comenzó la llamada invasión pacífica, en la cual varias tribus bárbaras se situaron, en un principio en los límites del Imperio debido a la falta de disciplina por parte del ejército, además de la ingobernabilidad producida en el poder central, incapaz de actuar en contra de esta situación.
Por otro lado, las guerras civiles arruinaron al Imperio, el desorden interno no sólo acabó con la industria  y el comercio, sino que debilitó a tal punto las defensas de las fronteras imperiales, que privadas de la vigilancia de antaño, se convirtieron en puertas francas por donde penetraron las tribus bárbaras.
Tras una breve estabilización del Imperio, en manos de algunos emperadores fuertes como Diocleciano, Constantino I el Grande y Teodosio I, el Imperio se dividió definitivamente a la muerte de este último, dejándole a Flavio Honorio el sector de Occidente, con capital en Roma y a Arcadio el sector Oriental, con capital en Constantinopla.

Llegada de los bárbaros a occidente

LOS REINOS GERMÁNICOS DE OCCIDENTE: al derrumbarse el Imperio Romano de Occidente, quedan dentro de sus fronteras diversos reinos de origen germánico que pronto trataran de imponer su hegemonía.
Los visigodos fueron los primeros en atravesar el Danubio (376). A las órdenes de Alarico vencen al emperador Valente (378) y son contenidos por su sucesor Teodosio el Grande que los hace sus aliados. A la muerte de Teodosio, reanudan sus ataques y se dirigen a Italia.
En el año 410 Alarico saquea Roma y luego penetra en  la Galia. Por último a las órdenes de Ataulfo, cruza los Pirineos para expulsar a los Vándalos y se establecen en España. El reino Visigodo comprendió el sur de las Galias y toda España. Suevos, Alanos y Vándalos atravesaron el Rin en el año 406 y tresd años después penetraron en España. Los Suevos se instalan en la actual Galicia, los Alanos en la región Central. Los Vándalos en el sur (Vandalucía) y luego en el norte de África (429). Francos, alemanes y Burgundios ocupan la Galia. Los francos se instalan entre el Sena y el Rin inferior. Los burgundios o Borgoñones al este del Ródano, los alemanes en la región de Suiza.
En el año 476 el jefe de los Herulos, Odoacro, depuso al joven emperador romano Augusto, y se proclamó rey de Italia. Pero en el 483 Teodorico, jefe de  los ostrogodos, cruzó los Alpes, derrotó a Odoacro y se instaló en Italia. Teodorico que gobernó con talento político, logró la fusión entre bárbaros y romanos y el reino Ostrogodo fue el más importante de los reinos germánicos de occidente. Los sajones y los anglos se establecieron en la provincia de Bretaña.
Poco es lo que se sabe acerca del origen de los germanos. Según parece, penetraron desde el Asia occidental y se instalaron en Europa, en la inhóspita y extensa región denominada Germania. Estaba situada al este del Rin en los actuales territorios de Polonia y Alemania, limitada por las costas del mar del Norte y las del mar Báltico. Su aparición en la historia, los ubica en la etapa cultural de la edad de hierro. El historiador romano Cornelio Tácito, en su obra escrita en el año 98, se refiere a las costumbres de las tribus germánicas en general y luego analiza en particular a cada una de ellas.
Los germanos tenían entre si las mismas características raciales, pero eran individualistas, sus tribus vivían de forma independiente y, con frecuencia, luchaban entre si. Aguerridos y orgullosos, propensos al pillaje y a la guerra. Sin embargo respetaban las costumbres familiares.
Su nivel cultural era muy bajo y carecían de conocimientos artísticos. Su actividad industrial estuvo muy poco desarrollada y los trabajos en cerámica eran toscos y totalmente hechos a mano. El comercio consintió en el intercambio de productos. No conocían la moneda y solo comenzaron a utilizarla al ponerse en contacto con los romanos. Habitaban en precarias cabañas de madera y paja y carecieron de centros urbanos. Periódicamente abandonaban sus tierras en busca de otras ms productivas. Aunque agricultores, su principal actividad fue la ganadería, especialmente la crianza de cerdos.
Los germanos permanecieron mucho tiempo sumidos en la barbarie. Solo la parte meridional de su territorio, en contacto con el imperio, sintió de a poco la influencia de la cultura romana y despertó en los germanos la admiración y el interés por la prosperidad de sus vecinos.
Sabemos que en el siglo II a. C. las tribus de los Cimbrios y Teutones cruzaron el Rin y se dirigieron a Italia, pero el general romano Mario los venció y puso fin al intento. A partir de ese momento se inicia, como se ha visto, el lento, pero ininterrumpido proceso de penetrar en el imperio.
ORGANIZACIÓNPOLÍTICA: el individualismo que caracterizó a los germanos influyó en su organización política, por cuanto no llegaron a constituir un Estado estuvieron divididos en multitud de tribus o pueblos independientes.
Algunas tribus germánicas estaban gobernadas por un rey y otras por príncipes o jefes militares. Los cargos eran electivos y su autoridad estaba limitada por una asamblea de hombres libres que se reunían generalmente durante el novilunio o plenilunio.
En los pueblos monárquicos, el rey estaba al frente del gobierno y del ejército, y era considerada su estirpe noble. Otras tribus solo elegían un jefe en caso de guerra. Debían poseer gran valor y capacidad militar y su misión terminaba junto con la contienda.
Entre los germanos, la familia fue la base de su organización social. Constituida bajo el sistema patriarcal, el padre era el jefe absoluto de la misma, dueño de la vida y de los bienes de la mujer e hijos. El matrimonio era monogámico y si bien el marido compraba a la esposa, esta gozaba de gran respeto y consideración. Cuidaba la casa, los campos y la hacienda. Además muchas fueron sacerdotisas y adivinas, otras participaban en la guerra junto con sus maridos y hermanos. La tierra pertenecía a la comunidad y todos los años era sorteada entre las familias. Los caudillos recibían una parte mayor y podían poseer la casa y el huerto como bienes personales.
Entre los germanos existían tres clases sociales:
1.    La nobleza constituida por las familias de los jefes y los grupos adinerados.
2.    Los hombres libres formaban la masa principal de la población con todos los derechos, pero con menos participación en los beneficios.
3.    Los siervos y esclavos carecían de independencia y estaban encargados de los trabajos pesados, no poseían llevar armas ni guerrear. Castigar a un esclavo, cargarlo de cadenas, es entre ellos cosa rarísima, los matan algunas veces no como resultado de su rigor o disciplina, pero si por violencia Y en un primer ímpetu como mataría a un enemigo.
En el derecho germano no tenían leyes escritas, sino que se regia por la costumbre, el delito cometido contra un individuo no afecta a la sociedad, sino a la familia del agraviado. Por lo tanto, correspondía a los parientes aplicar el castigo, el acusado debía pagar un precio de sangre o indemnización que variaba según el estado social de la víctima y la calidad de la ofensa.
Los juicios era públicos y orales, a falta de pruebas utilizaban el duelo judicial, es decir, el acusado debía luchar contra su denunciante y si vencía quedaba demostrada su inocencia. Si los litigantes pertenecían a una clase inferior, recurrían a las ordalías o juicios de Dios.
Introducían la mano en un recipiente con agua hirviente o sostenían un trozo de hiero al rojo. Se consideraba inocente al que los a los pocos días mostrara menos rastros de las quemaduras.
Los germanos eran politeístas, paganos y muy supersticiosos, adoraron a ls fuerzas de la naturaleza, las que fueron representadas con figura humana. Wotan (Odín) era el padre de los dioses, señor de la guerra y protector de los valientes en el combate. Su hijo Donar era el dios del trueno, de la tormenta y divinidad en la agricultura. Tor, dios de la espada, Freya, diosa de la juventud y el amor. Creían en la vida ultratumba. El premio estaba en el paraíso o Walhalla, morada de Wotan y sus divinos familiares. En ese recinto solo ingresaban los que habían muerto en la batalla y eran conducidos al el por las Valkirias, bellas diosas guerreras que les aseguraban la felicidad por medio de una eterna sucesión de festines y combates.
Los que morían de vejez o enfermedad penetraban en la fría morada de Loki, espíritu del mal y de los infiernos, carecían de sacerdotes profesionales, y las funciones religiosas estaban a cargo de los reyes y jefe de familia. También tenían sacerdotisas y hechiceras. No erigieron templos y el culto se realizaba en bosques sagrados donde sacrificaban animales y algunas veces seres humanos.
Desde muy antiguo, los germanos eran conocidos por sus vecinos del imperio romano, pero sus manifestaciones literarias, de por sí muy rudimentarias, solo aparecen en occidente a comienzos de la Edad Media y coinciden con los movimientos migratorios originados por las invasiones. La lengua germana primitiva era un conjunto de dialectos, forma espontánea del idioma, que, si bien se integraban por medio de una raíz idiomática común, permitía diferencias las individualidades de las distintas tribus. En la época de las invasiones podemos clasificar a los germanos desde el punto de vista idiomático de la siguiente manera:
a)    Dialectos del este (ópticos), godos, vándalos, burgundios.
b)    Dialecto del oeste (wésticos) francos, bávaros, lombardos, alamanes, anglos y sajones.
c)    Dialectos nórdicos, primitivos  escandinavos.
A pesar de que los germanos no tenían lengua escrita, en el año 350 los godos habían introducido a su idioma la Biblia; por obra del Obispo arriano Ulfilas o Wulfila (311-383) que tradujo la Biblia a la lengua visigoda.
En Escandinavia, cuna probable del idioma germánico, una manifestación muy importante la constituyen las inscripciones rúnicas, la escritura de los antiguos germanos y escandinavos recibe el nombre de rúnica, creadas a fin del siglo II sobre la base del un alfabeto de 24 caracteres, divididos en tres grupos de 8 letras cada uno. Probablemente inspirado en un alfabeto griego con influencias latinas, la escritura consistía en grabar los signos sobre piedra o madera. Se utilizaban trazos derechos verticales u oblicuos pero no curvos. Esto facilita la escritura sobre las fibras leñosas, de por sí verticales. A medida que los germanos penetraban en el Imperio romano, se modificaban los antiguos límites entre las dos civilizaciones. Una nueva frontera lingüística apareció entre ambas culturas y la unidad de occidente comenzó a sufrir profundas transformaciones.
En latín, que era la lengua de Roma, estaba desde largo tiempo sólidamente instalado entre los dilatados límites que marcaron su apogeo. Lo germanos debieron adecuarse a las diferentes características idiomáticas y culturales prexistentes. Los distintos reinos bárbaros que se instalaron en occidente mantuvieron al principio  sus lenguas y dialectos, pero su uso fue quedando limitado a los campesinos y soldados. La nobleza y los aristócratas adoptaron paulatinamente el latín. También se redactaron en dicho idioma las normas y leyes que rigieron la convivencia entre romanos y germanos. La conversión de los bárbaros al cristianismo y el uso del latín por parte de la iglesia contribuyeron a la romanización de las lenguas germanas. Sin embargo, al recibir la influencia cada vez mayor de las voces bárbaras, el latín comienza a corromperse. A partir del siglo V las distintas  regiones de la Europa germanizada acentúan sus características particulares y se definen los regionalismos.
El idioma hablado incorpora gran número de palabras referidas a lo específico del lugar. En tanto, el lenguaje escrito no las consigna. Otras caen en desuso y el vocabulario se empobrece. De a poco, los textos de los autores clásicos dejan de interesar a la mayoría de la población. El latín y la cultura se refugian en las iglesias y monasterios que se transforman en centros de difusión del saber.
Un elemento decisivo para la fusión entre los romanos y germanos fue el cristianismo. Los bárbaros tuvieron las primeras noticias de esta región a través de los prisioneros capturados a los romanos (siglo IV), aunque su proceso de conversión fue, en una primera etapa, a través de la herejía arriana, que negaba la divinidad de Jesucristo. La prédica de Ulfilas, que tradujo la Biblia al idioma de los visigodos, permitió la conversión de este pueblo al arrianismo.
En épocas en que los germanos invadieron el imperio romano, ya algunas tribus eran arrianas, pues se habían convertido en sus propias tierras, otros bárbaros, como los ostrogodos y los burgundios, no tardaron en abrazar la mencionada herejía. La Iglesia Católica fue quien puso fin a la herejía luego e evangelizar a los paganos. Entre los germanos, el arrianismo alcanzó gran desarrollo, pero comenzó a decaer a partir de 496 cuando el rey franco Clodoveo se convirtió al catolicismo y logró que los obispos de la Galia apoyaran sus conquistas. Los burgundios quedaron sometidos y se convirtieron al catolicismo y los visigodos abandonaron el arrianismo en el año 587, cuando su rey Recaredo también adoptó la fe católica
En Inglaterra, los monjes irlandeses había logrado la conversión de los pictos, bretones y celtas. Pero gran parte del territorio estaba en manos de los anglosajones que continuaban siendo paganos. El Papa Gregorio I (El Magno 540-604), se propuso convertir a los anglosajones y enió a Inglaterra a una misión evangelizadora que logró su propósito en breve tiempo.
La Iglesia comienza a recuperar su prestigio en occidente y Roma vuelve a ser la indiscutible sede del catolicismo.



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