domingo, 20 de marzo de 2011

ECONOMÍA COLONIAL




ECONOMIA COLONIAL: AGRICULTURA Y COMERCIO

El modelo tributario colonial.

Las características de este modelo serian:

1. La propiedad de la tierra estaba bastante repartida en chacras, que eran cultivadas por los propios dueños, prácticamente no existen actividades de intermediación comercial financiera o de transporte, salvo las relacionadas en algunos momentos con el suministro de víveres a Panamá y la producción y exportación de cacao y tabaco.

2. Nos encontrábamos con una economía agraria de subsistencia familiar, concentrada en la producción de maíz, cana y frutales, con la excepción hecha de algunas plantaciones del Caribe de donde surgieron los fracasados intentos de desarrollar un modelo primario exportador basado en el cacao y en el tabaco.

3. El territorio se encontraba aislado y desarticulado, sin que el Estado colonial presentara ningún interés por remediar esta situación, al crecer Costa Rica de tres productos interesantes para la exportación.

4. La producción se destinaba casi en su totalidad al mercado interno, y sobre todo al autoconsumo, con la excepción hecha en los casos de exportación mencionados.

5. El excedente económico generado era muy exiguo , y salvo la apropiación que realizaba el Estado colonial en forma de tributos, el resto, cuando existía, quedaba en manos de los productores.

6. Las funciones del Estado colonial quedaban limitadas a las necesarias para organización social, pero que la mayoría fueron desentendidas.

7. Dada la abundancia de tierras y la escasa población, los propietarios de la tierra se veían obligados a explotarla directamente ante la falta de mano de obra esclava o asalariada.

8. La distribución social era bastante simple, frente a la clase dirigente vinculada a la administración colonial se encontraba la inmensa mayoría de la población compuesta por campesinos propietarios pobres.

El auge y estancamiento de la producción en Costa Rica.

Primeros cultivos: El primer reporteo de cultivo local de cacao viene de Juan Vásquez de Coronado en Quepos, en 1563. El cacao era también cultivado por indígenas de Talamanca y por los Votos al norte del territorio, los primeros indicios de cultivos de cacao por parte de españoles se encontraron en 1610, algunos documentos que tratan sobre la rebelión indígena de Santiago de Talamanca mencionan un cacaotal en Dayabe, propiedad de Felipe Monge, uno de los encomenderos de la región.

El auge del cacao en Matina: La comercialización del cacao tuvo lugar en la Caribe, concretamente en Matina. Se escogió esta región porque los puertos se localizaban en esa parte, los documentos mencionan algunos plantíos de cacao hechos por indígenas de Quepos se volvió irregular entre 1636 y 1640. La producción en el Caribe pudo haber sido un intento para proveer un abastecimiento de cacao más regular. Finalmente, la población nativa de matina aparentemente abandono la región. Esto la convirtió en área de tierras inhabitadas optima para el cultivo del cacao, donde los españoles simplemente se apropiaron de la tierra. El principal motivo para la comercialización del cacao en el Caribe fue restablecer los vínculos comerciales con Cartagena, Portobelo y Panamá. El auge de la producción cacaotera coincidió con la ocupación británica de Jamaica (1655). Los mercaderes británicos pudieron haber estimulado a los costarricense para que cultivaran los arboles de cacao que crecían en la región.

El cacao en la década de 1660: los protocolos muestran que las primeras plantaciones de cacao eran pequeñas y que poseían menos de 1000 árboles. A pesar de esto, algunas haciendas de cacao tenían la suficiente importancia para ser transferidas a las hijas como parte de sus dotes en la década de 1660. Las plantaciones de cacao de Costa Rica estaban expuestas a amenazas externas. El tráfico marítimo a lo largo del Caribe se vio afectado por los ataques piratas.

El cacao en la década de 1670: Existen diversas evidencias que demuestran como la producción de cacao se mantuvo en expansión en la década de 1670. En el ano inicial se utilizo el cacao para el pago de las capellanías. Esta fue la primera vez que se emplearon los cacaotales como garantías de estas deudas. En 1673 Catalina Vidamartel recibió 500 árboles de cacao por un valor de 500 pesos. Esta fue la primera gran concesión de una hacienda de cacao como parte de una dote. Un último signo de la creciente importancia del cacao es posible observarlo en un documento del año 1672, en un pleito judicial planteado por los miembros de una familia con el fin de retomar parte de un cacaotal vendido por su abuelo en 1668.

El estancamiento de la producción de cacao: los problemas de la producción de cacao en la región de Matina han sido: un mal clima, las pésimas condiciones de los caminos, los impuestos, el costo del transporte hacia otros mercados, los bajos precios pagados por el producto.

El comercio colonial en Centroamérica y Costa Rica al iniciarse el siglo XVIII: En Costa Rica, desde el asentamiento definitivo de los españoles en el interior del país, a fines del siglo XVI, la mayor parte de las vinculaciones comerciales que desarrollaron con el exterior los colonos de ascendencia española, se realizaban con el istmo panameño. En el área del Caribe, los encomenderos de Cartago rehabilitaron la ruta que los indígenas del Valle del Guarco, que habían establecido para vincularse con las tierras del cacicazgo de Suerre, en la zona del Caribe Central del país. Precisamente en la desembocadura del rio Parismina se fundó el puerto de Suerre empleado tanto para enviar productos alimenticos hacia Portobello, como para traer diversas mercancías de origen español. También Cartagena jugó un papel importante para Costa Rica en esta clase de comercio. En cuanto al comercio el área del Pacifico, los colonos de la ciudad de Cartago contaron con dos rutas de comunicación hacia esta zona y costera, el llamado Camino de Tarcoles y la llamada ruta de los encomenderos, que fue la más utilizada a lo largo de todo el periodo colonial. Esta ultima ruta cruzaba la llamada montana de Aguacate y enlazaba el Valle Central con la Villa de Esparza y su puerto de la Caldera. A través de este puerto se llevaban a cabo la mayor parte de las transacciones comerciales, vía marítima, con la ciudad de Panamá.

El comercio de Costa Rica con Panamá y América del Sur durante la primera mitad del siglo XVIII.

Desde el establecimiento definitivo de los españoles en el área central de Costa Rica, las actividades mercantiles se habían orientado, esencialmente hacia el istmo panameño y hacia el puerto de Cartagena en la actual Colombia. Esta situación obedecía al papel predominante que, tanto el istmo panameño, como el puerto de Cartagena, desempeñaban en los circuitos del comercio de América del Sur. Por ello los colonos españoles afincados en Cartago se habían vinculado con estas activas plazas del comercio colonial.

El comercio marítimo con Portobelo: en la región del Caribe Central de Costa Rica, el puerto de Suerre constituyo el principal puerto de enlace comercial con Portobelo durante la primera mitad del siglo XVII, no obstante, desde mediados de esta centuria fue sustituido por el puerto de Matina, situado en la desembocadura del rio de este mismo nombre, el cual llegaría a convertirse en el principal puerto de comercio de la costa Atlántica de Costa Rica a lo largo de todo el siglo XVIII. Pero Matina fue algo más que un punto de comunicación con el exterior ya que, desde la década de 1660 diversos colonos radicados en Cartago comenzarían a invertir sus capitales con el fin de desarrollar plantaciones de cacao en las vegas de los ríos Matina, Reventazón y Barbilla.

El comercio marítimo con Panama a través del Pacifico: En las costas del Pacifico de Costa Rica existió desde inicio de la colonización española, un activo comercio marítimo con Panamá. Las más importantes transacciones comerciales eran las exportaciones de provisiones alimenticias obtenidas en el interior del país. Estas se componían de productos tales como la harina de trigo, los capados el azúcar, el tabaco, los ajos y otros productos. De los Valles de Canas y Bagaces se obtenían el sebo del ganado vacuno, el cual tenían igualmente, demanda en Panamá. No obstante, desde fines del siglo XVII empezaría declinar la exportación de abastos de Costa Rica hacia los puertos panameños del pacifico, como consecuencia del declive comercial del istmo panameño. En lo que respecta a las exportaciones, los productos del valle central que eran exportados hacia la ciudad de Panamá: culantro, pita torcida, ajos, sebo, cacao, azúcar, tabaco elaborado y panela.

El comercio de Costa Rica con Nicaragua y con la región norte del continente: Costa Rica constituía la más meridional de las provincias centroamericanas y naturalmente, sus comerciantes afincados en Cartago tendían a realizar negocios en el ámbito mercantil constituido por el eje Portobelo-Panama. En este sentido, la provincia de Nicaragua con sus ricas ciudades de León y Granada constituía igualmente para los habitantes del Valle Central de Costa Rica, otro centro para el desarrollo de sus intercambios. Al iniciarse el siglo XVIII, las relaciones comerciales entre Costa Rica y Centroamérica formaban parte de una red de circulación de mercancías que integraban puntos de actividad económica tales como Honduras, La Segovia, las planicies de León y tierras aledañas a Granada y Rivas en Nicaragua, la zona del Golfo de Nicoya y el Valle Central de Costa Rica.

El comercio de esclavo: Gracias al envio de mulas hacia Panama, los comerciantes centroamericanos trajeron en retorno diversas mercancías entre las que destacaba la importación de la cruelmente llamada mercancía humana. El istmo de Panamá era centro de ingreso de esclavos de origen africano. Durante las dos primeras décadas del siglo XVIII, era común entre los vecinos de Cartago traer esclavos de Panamá. Pero no todos los esclavos se quedaban en territorio Costa Rica, sino que algunos eran reexportados hacia Nicaragua. El envío de esclavos desde Cartago, hacia las ciudades de León y Granada fue empleado principalmente para la cancelación de deudas..

La exportación de cacao hacia Nicaragua: El desarrollo de la producción de cacao en el Valle de Matina dio lugar al establecimiento de un comercio de exportación de este producto hacia la provincia de Nicaragua. A cambio, desde esta provincia se traía diversa mercancía, especialmente algodón en rama, hilo y ropa tejida por las poblaciones indígenas nicaragüenses. La relativa cuantía de las exportaciones de cacao y la necesidad de recursos fiscales para el desarrollo de un plan de construcción y reforzamiento militar de los puntos débiles en las costas de Centroamérica.

En las décadas de 1720 y 1730 los envíos de cacao de Matina hacia Nicaragua habían decaído. De esta forma, es probable que el caso sudamericano haya suplantado al de Costa Rica en el abastecimiento de la provincia de Nicaragua. Sin embargo, cuando había una mala cosecha no se importaba cacao desde Guayaquil, sino que los nicaragüenses recurrían entonces al cacao de Costa Rica, aunque, en muchas ocasiones el envío de era una forma de pagar deudas de los acreedores costarricenses a los comerciantes de Nicaragua. El cacao entonces era empleado como moneda, en ambos países.

El comercio de Nicoya y regiones del Pacifico de Costa Rica: La alcaldía mayor de Nicoya se encontraba jurídicamente separada de la provincia de Costa Rica y su alcalde mayor dependía de la administración de Nicaragua. Una de las más importantes actividades mercantiles eran los llamados repartos mercantiles. Estos consistían en la entrega de crédito de diversos artículos por parte del alcalde a los indígenas quienes quedaban comprometidos a entregarle posteriormente sus productos. El alcalde enviaba luego estos productos hacia Nicaragua y de esta forma saldaba la deuda con los comerciantes, quienes eran los que suministraban los artículos que este repartió entre los indígenas.

Intentos de comercio marítimo entre Mexico y Costa Rica por la via del Pacifico: A comienzos de la segunda década del siglo XVIII, cuando habían decaído las exportaciones de productos agrícolas desde el interior del país hacia Panamá, un grupo de vecinos de la ciudad de Cartago envío un escrito al presidente de la Audiencia de Guatemala, en el que solicitaban permiso para exportar cacao hacia México, como único medio de reactivar las actividades mercantiles de la provincia de Costa Rica.


El comercio de contrabando con los indígenas en el valle de Matina: Los colonos costarricenses que en las décadas de 1660 a 1680 establecieron (usando para ello mano de obra indígena forzada) plantaciones de cacao en el Valle de Matina deseaban exportar legalmente este producto. No obstante, el desarrollo de la gran producción de cacao en Caracas y de plantaciones cacaoteras de Rivas de Nicaragua fruto el intento de estos colonos de comerciar con los mercados del istmo panameño, Cartagena y Nicaragua. Entonces, cuando los ingleses procedentes de los asentamientos de la Costa Mosquitia y de Jamaica comenzaron a frecuentar las costas del Caribe, estos colonos no vacilaron en intercambiar el cacao por los artículos que ofrecían los extranjeros. Es probable que los colonos costarricenses hayan optado por establecer este comercio ilegal interrumpido casi totalmente, así como las exportaciones de cacao hacia Nicaragua, con excepción del tráfico de mulas con destino a Panamá, había pocas posibilidades de comercio legal para estos individuos. De allí que, desde principios del siglo XVIII, el comercio de contrabando se convirtiera en la única alternativa viable para la obtención de artículos indispensables para la vida cotidiana, como instrumentos metálicos de labranza y de cocina, armas de fuego, papel, empezaron a ser suplidos por los ingleses a cambio de cacao de Matina

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